Sobre todo, la describió como una mujer de fuerte personalidad, opiniones políticas tajantes y una enorme independencia, que en los últimos años atravesó un complejo deterioro en su salud tras perder la vista de adulta.Cómo Pergolini pudo ayudar a su mamá cuando quedó ciegaUno de los puntos que más llamó la atención de las recientes declaraciones de Pergolini sobre su mamá fue cómo recurrió a la inteligencia artificial para acompañarla y asistirla en las tareas cotidianas una vez que quedó ciega. “Mi mamá quedó ciega de grande, es una mujer de ochenta y pico de años y esto le pasó a los 70”, señaló, y subrayó que antes de no poder ver llevaba una vida muy activa: vivía sola, pintaba y se manejaba de manera completamente independiente. Por eso, el cambio resultó especialmente duro.Tiempo después, en una entrevista con Ángel de Brito, Pergolini profundizó sobre ese proceso y describió a Beatriz como “una mujer picante” que nunca aceptó fácilmente depender de otras personas. Frente a esa situación, Pergolini decidió recurrir a herramientas de inteligencia artificial conversacional con las que ya venía trabajando desde hacía tiempo e instaló en la casa de Beatriz un dispositivo capaz de interactuar con ella mediante comandos de voz.Pergolini reconoció que además de la solución que le brindó a su mamá, le impresionó observar el nivel de vínculo emocional que Beatriz desarrolló con la inteligencia artificial. “Si yo, con los problemas que tiene mi madre, pudiera tener un robot, se lo daría”, afirmó.“Me dejó volar un montón”Más allá de la preocupación por la salud de su madre, en sus últimas entrevistas Pergolini también dejó ver el enorme cariño y admiración que sentía por ella.